Origen del Barrio del Oeste

El Barrio del Oeste, ensanche del centro de Salamanca

 El origen del Barrio del Oeste se debe a Santa Teresa, quien fundó  el Convento de Carmelitas en 1570 y de cuyos restos solo se conserva en la actualidad la iglesia del Monte Carmelo en la Plaza Carmelitas. La iglesia se comenzó a construir en 1612 cuando la fundadora del convento ya había fallecido, según el proyecto de Fray Jerónimo de la Madre de Dios, destacando en la fachada el escudo de la familia de D. Joaquín Ponce de León, y en la entrada las imágenes de San José y el Niño Jesus. La iglesia es también conocida como Iglesia de Nuestra Señora del Carmelo o Iglesia de San José.

Fachada del Monte Carmelo
Fachada del Monte Carmelo. Foto de Angela Gómez Fraile

Es obra de Juan Moreno, con trazas de Fray Jerónimo de la Madre de Dios. Se trata de un trabajo austero, como corresponde a la estética carmelita. Su fachada contiene una hornacina con estatua de San José en piedra, obra de Juan Rodríguez, discípulo de Gregorio Fernández.

El convento se empezó a edificar en 1608, y la iglesia se dio por terminada en 1631. En su interior existe un retablo de Antonio González Ramiro y esculturas de la Virgen del Carmen y Santa Teresa debidas a las manos de Esteban Rueda.

Escultura de Santa Teresa de Jesús en el interior de la iglesia.
Escultura de Santa Teresa de Jesús en el interior de la iglesia.

En unos jardines cercanos del Paseo Carmelitas se ha instalado una arcada que perteneció al desaparecido Convento de las Carmelitas Descalzas.

Surgimiento del Barrio del Oeste

El Barrio del Oeste en Salamanca tiene sus inicios en 1570 con la fundación del Convento de Carmelitas. Actualmente las ruinas de este convento se encuentran en la Iglesia de Monte Carmelo . Es en la época de construcción del Convento de Carmelitas cuando surge el Barrio del Oeste con la construcción de casas bajas rodeando el edificio santo: en la actualidad este espacio constituye la Plaza de Carmelitas.

A principios de 1960 el barrio comienza a crecer en torno a Plaza Carmelitas de manera desigual. El ensanche delimita al norte con la Avenida Federico de Anaya. Al Noroeste surgen los barrios de Vidal, San Bernardo, Pizarrales y Oeste, estructurados en base a la avenida de Villamayor (antiguo camino a Villamayor). Es en esta época cuando en el Barrio del Oeste se empiezan a construir la gran mayoría de edificios.

Las primeras viviendas construidas fueron en todo el entorno del edificio religioso del antiguo Convento de Carmelitas en la actual Plaza de Carmelitas. Las primeras construcciones fueron casas bajas. Delimitándolo por el oeste el Camino Viejo de Villamayor (hoy avenida de Villamayor) antiguamente lugar de entrada del grano de la provincia al granero de la Duquesa de Alba delimita el barrio. (El granero de la duquesa de Alba  se encontraba en la manzana delimitada por: camino Villamayor-Papín-Churriguera-Nieto Bonal.) . Durante centenares de años, entre estas construcciones y el centro de la ciudad, no había nada más que campo.

Tras la Guerra Civil

Nace en torno a las casas bajas del Convento de Carmelitas, lo que en la actualidad constituye la Plaza de Carmelitas. El Camino Viejo de Villamayor, hoy Avenida Villamayor, era el lugar de entrada del grano de la provincia al granero de la Duquesa de Alba, que estaba ubicado en la actual Calle Granero.

A principios de los 60, continúa la tendencia al crecimiento en forma de mancha de aceite. Al norte, el ensanche sigue apoyándose en la Avenida de Federico Anaya; al noroeste surgen los barrios Oeste, Vidal, San Bernardo y Pizarrales, estructurados en base a la Avenida de Villamayor.

El Barrio del Oeste era una zona de expansión de la ciudad en los años 60, donde se construía “sin orden ni concierto”, a capricho de los constructores que no respetaban las pocas normas urbanísticas que entonces había. Era obligatorio urbanizar las calles donde daban fachadas del edificio a levantar, pero eso nunca se cumplía dando origen a que todo el barrio tuviera sus buenas casas, pero al salir a la calle todo eran barros y en algunos tramos no existían ni las aceras. Ante las movilizaciones de los habitantes de dichas calles, el Ayuntamiento por toda respuesta nos dijo que teníamos que pagar Contribuciones Especiales si queríamos tener urbanizadas las calles, cosa que se iniciaría de inmediato. Conseguimos que esa norma se paralizara y aunque ello nos supuso un considerable retraso en las obras, al fin no tuvimos que hacer ningún desembolso.

Un Barrio con problemas

En el  año 1977 en la Parroquia de Santa Teresa, sita en la Calle Industria, en los locales bajos de un edificio de viviendas, se celebraban durante la Cuaresma unas charlas que solía dar el Párroco, Pascasio. Era un hombre inquieto y cercano a los problemas de la gente y en aquel entonces el barrio carecía de muchas cosas fundamentales. Tan es así, que en una de las charlas, como quien no quiere la cosa, habló de que no sólo la conversión cuaresmal tenía que suponer un volver a Dios, sino también darse cuenta de las necesidades de las personas cercanas; y entre varias situaciones dijo que vivíamos en un barrio “lleno de PROBLEMAS”.

Todas las calles excepto una, la calle Papín, estaban sin asfaltar; al decir de los más antiguos del lugar, era porque en ella habitaban dos funcionarias municipales…(cierto). Según la normativa vigente, calle no asfaltada, calle que no tenía instalación eléctrica, ni aceras transitables. Cotidianamente se vivían situaciones peligrosas como la de personas mayores que entre el barro, la desigualdad del terreno y la oscuridad daban con sus huesos en el suelo y había que auxiliar suponiendo que, en el mejor de los casos, una misma no cayera también al barrizal. Alguien nos dijo que en su despacho de trabajo tenía que tener una cajita con enseres de limpieza del calzado ya que cuando llovía, nada más salir de su casa los zapatos se le hundían en el barro inexorablemente porque no había por donde transitar hasta salir a la Avda. de Villamayor.

Por las noches el problema se agravaba al no haber luces. Tan sólo encima del portal de algunas viviendas existía una pequeña bombilla que, por cierto, si se rompía o fundía ya no se volvía a reponer nunca a menos que algún generoso vecino lo hiciera por su cuenta y tratando de proteger a la familia y vecinos. La realidad era que para no verte en el suelo o llevarte un susto, tenías que llevar una linterna en el bolso.

Pero tal vez el problema más acuciante por elemental, era que el agua no subía a las casas más allá del segundo piso y eso con suerte. Las consecuencias de ello alteraban la vida cotidiana de las familias pues las horas más frecuentes de usar duchas, fregar la vajilla, etc. poner lavadoras, era imposible hacerlo a las horas normales y en familias numerosas, la madre (siempre la mujer…) se tenía que levantar de madrugada a realizar esos menesteres. Es que si te empeñabas en hacerlo a su hora aprovechando el hilo de agua que salía, el calentador de agua se quemaba y…¡otro nuevo!. Algunas casas instalaron un motor en el portal con el consiguiente gasto de instalación y mantenimiento y ni aún así, pues al forzarlo también se quemaba.

Y llegaron las protestas

Comenzaron fuertes protestas por los citados problemas de agua y asfaltado, de tal manera que comenzamos a convocar manifestaciones. El propio alcalde reconoció la gravedad del asunto y no tardando mucho comenzaron las obras de urbanización en las condiciones ya dichas de no pagar Contribuciones Especiales. La última calle recuerdo que fue la de donde vivía una Concejala que siempre le “cantaba las cuarenta“ al alcalde, pero ni por esas. Su razonamiento era que no podía hacer esa calle de las primeras pues la gente pensaría que era por vivir ella allí, ¡mala suerte!

Como anécdota también contaré que en la prolongación de la Calle Churriguera, Calle Salvador Carmona, 4 ó 5 chabolas habitadas donde se lavaba en la calle, se bañaba a los críos en unos barreños y por donde pululaban patos y gallinas. Ese suelo seguía siendo un barrizal aún después de asfaltadas las calles.

  1. CARACTERISTICAS MORFOLOGICAS.
  2. HISTORIA & ARQUITECTURA URBANA.
  3. USOS DEL SUELO.

1)  CARACTERISTICAS MORFOLÓGICAS.

– El Suelo sube desde la parte más cercana del centro histórico de la ciudad, hasta su parte más alejada. El Rio Tormes está situado a 7882m, y la parte más alta del barrio a más de 800m, así que el abastecimiento de agua no se puede hacer de manera “natural”…

– Tipo de plano : Irregular con manzanas cerradas de tallas diferentes (ej: muy pequeña entre C/ Fray Luis y Avenida Villamayor, o más grandes al lado opuesto).  y calles carecen de continuidad o líneas de fuga (ej: c/ Jaime Vera, el Cid).

– Emplazamiento y situación El Barrio del Oeste, primero por su emplazamiento de primer rango en el centro de la ciudad, segundo por las facilidades para desplazarse a otros lugares (situación) (dos grandes avenidas lo encuadran: la Avenida Villamayor que se juntan en ángulo al lado opuesto al núcleo histórico, y a partir del cual se puede ir en poco tiempo, o a la ruta nacional N-630 o a la autovía de Castilla. También está muy próximo a la estación de autobuses. Fue el primer barrio que se desarrolló en Salamanca.

– Líneas de fijación. No fijación natural, y la única construida : El Convento de las Carmelitas origen del Barrio del Oeste…

– La Red Viaria : vías de entradas y de salidas en el barrio, condicionando su forma hoy respeto a los barrios limítrofes:

  • Avenida Villamayor, separa el Barrio Oeste en su parte Oeste del Barrio al barrio San Bernardo.
  • El Paseo de las Carmelitas, porque parte de la corona que encierra el centro – frontera al centro de la ciudad.
  • Avenida de Portugal separa el Barrio Oeste en su parte Este al Barrio Vidal.
  • C/ Fray Luis de granada, que cruza el barrio del Sur al Norte.

2) HISTORIA Y ARQUITECTURA URBANA.

Las primeras viviendas construidas fueron en todo el entorno del edificio religioso del antiguo Convento de Carmelitas en la actual Plaza de Carmelitas. Las primeras construcciones fueron casas bajas. Luego en su lado oeste, haste el Camino Viejo de Villamayor (hoy avenida de Villamayor) antiguamente lugar de entrada del grano de la provincia al granero de la Duquesa de Alba delimita el barrio.

Durante centenares de años, entre estas construcciones y el centro de la ciudad, no había nada más que el campo.

En el fin del siglo XIX, en el ámbito arquitectural y urbano surge un movimiento de tipo hedonista, por parte de la burguesía. Así que los ensanches responden a la necesidad de espacio de la sociedad burguesa, que aspira a mas naturaleza (el comportamiento objeto de varios estudios sobre el deseo burgués de vivir como nobles). A este hecho se añade que el centro estaba viviendo una degradación de la calidad de vida. Así que resultaba mucho más  atractivo  vivir en el pericentro para los que tienen dinero, donde no se deberán enfrentar a los problemas sociales.

Como son los que tienen el poder de transformación, ya que tienen el dinero, no dependen de una institución pública a la hora de realizar obras. En el Barrio Oeste, la actuación de la alta burguesía fue bastante importante a partir de los años 30. Así que a lo largo del barrio se construyeron viviendas unifamiliares con jardines. Los materiales de estas son en su mayoría de ladrillo con revoco pintado, integrando por algunas rejerías metálicas o barandillas de tubo. Hay que destacar que tampoco podemos hacer una comparación con el famoso ensanche de Barcelona, ya que en el caso de la capital Catalana, la « nueva ciudad pegada a la antigua » fruto de la actuación burguesa, tuvo una planificación previa, con un plano rectangular y circulado con dos diagonales facilitando la circulación. Así que en el Barrio del Oeste, justo después  de la guerra, al haber también en el centro de Salamanca racionalismo, se produce el ensanche racionalista. Dos obras siguen siendo hoy destacadas, (por culpa de las destrucciones de las cuales hablaremos luego). La primera se debe al arquitecto Ricardo Pérez. De nuevo se usa como materias el revoco pintado, y al edificio se integran barandillas de tubo. La segunda, debida a Francisco Gil (arquitecto español de gran renombre cuya  obra contribuyó a la modernización y reconstrucción de Salamanca después de la Guerra Civil con un estilo que evolucionó hacia el neoplateresco) se sitúa en la calle Isidro Segovia 14. Su particularidad respeto a la de Ricardo Pérez se encuentra en su plana con huecos cuadrados y balcones redondos con barandilla de tubo.

Tras la Guerra Civil

Estilo Historicismo de Posguerra: viviendas unifamiliares, numerosas y de materias parecidas (todas sino una están hechas de sillería de piedra franca con rejerías de hierro. Refleja la atención a lo que se construye, es decir la preocupación por la estética, la belleza, usando materias de cualidades.

Así que después de la guerra, el Barrio del Oeste se componía de un conjunto de viviendas unifamiliares con jardines, una población de alto nivel de vida, y se hablaba de la época del ensanche racionalista del Barrio del Oeste.

En los años sesenta, un doble fenómeno tuvo como consecuencia importantes movimientos de población desde el centro hacia la periferia. La necesidad de alojar a estas personas tuvo como consecuencia la destrucción de aquellas viviendas que ocupaban mucho suelo, con un objetivo de densificación.

El fenómeno coincide con  la subida del precio en el centro, a causa de la rehabilitación? Renovación? Y el éxodo rural de mayor importancia que  conoció  España después de la guerra cuando se mecanizan la agricultura, proceso que afectó mucho a Salamanca y provincia.

Esto tuvo como consecuencia importantes movimientos de población desde el centro de la ciudad hacia las periferias. Si toda la ciudad de Salamanca conoció llegadas similares de población, hay que subrayar el Barrio del Oeste, a causa de su atractivo por estar “pegado” al centro y abierto a otras ciudades, tuvo llegadas que fueron de mayor importancia que en los barrios mas alejados o que no se orientaban hacia el norte.

Las construcciones que se hicieron reflejan la necesidad construir densa y rápidamente con condiciones de bajo precio –no se debía de ser caro. Así que la mayoría de viviendas unifamiliares de los años 30 y seguidos fueron destruidas al final de los anos 50-60. Según cuentan los vecinos del Barrio, en la mayoría de los casos, un promotor destruía todo y daba un piso al propietario de la vivienda. Estos años fueron entonces un periodo de destrucciones de gran envergadura.

Las materias son  ladrillos, cemento y arena. Son baratos y accesibles. Así, responder a necesidades de alta densidad  de bajas condiciones Tiempo – Costo implica de hecho las materias de los edificios

Con un enfoque urbanista, se percibe que el conjunto de los edificios erigidos durante ese periodo reflejan la acción directa de los inversores privados. Es decir también, el poco encuadramiento legislativo por parte del Ayuntamiento. Así que el barrio no se beneficia de ningún planteamiento previo:

  • Las ventanas son de medidas parecidas en todo el barrio. Responden a las exigencias de luz, aunque es verdad, a bajo de los edificios por la mayoría de los edificios no llega
  • Ausencia de unidad entre los edificios, con similar altura en la misma calle (y en su gran mayoría, la altura de los edificios es entre 4 y 5 plantas, viviendas plurifamiliares)
  • El alineamiento a la vez no es respetado. Se respecta al nivel del suelo pero luego, en algunos edificios se observa un avance sobre la calle a partir de la planta primera.  Optimización, “aprovechamiento máximo del aire!”

Así que podemos hablar, con las palabras de los vecinos del Barrio, de una “urbanización salvaje, sin orden ni concierto” ya que los constructores no respetaban para nada las normas urbanísticas que había en este barrio que en poco tiempo llegó a ser uno de lo mas densos de la ciudad de Salamanca; sin espacios abiertos, zonas recreativas, ajardinadas, parques…

Si las actuaciones y decisiones son las de los inversores privado, por lo menos, la Ayuntamiento se acabó por preocupar, por lo menos, de la conservación de la bonito del pasado.  Conservación por el Ayuntamiento de lo bonito del pasado. sí que cayó en el Plan Especial del Barrio Universitario de Pulín sobre la preservación del patrimonio monumental de Salamanca (1972-1975). Pero a esta fecha, en el Barrio del Oeste, los que quedan son poquísimos para los que fueron…. Solo 17 edificios respondían a la noción de « patrimonio » de la ciudad.

Para concluir, la última vivienda unifamiliar se destruyó en 2004 para construir un edificio. Podemos constatar así, que aún después de los años 2000, el Ayuntamiento no se ha preocupado tanto de la preservación de antiguos edificios (y este, aparentemente, merecía la atención, « una preciosidad », « una de las viviendas mas bonitas del barrio » son frases de los vecinos.

Así, sobre todo, de nuevo se puede decir que no se ha respetado los principios de la Carta de Atenas. Porque esta inscrito en la Carta que hay responsabilidad y obligación conservar los valores arquitectónicos (la llamada « alma de la Ciudad » párrafo 65) Si que es verdad, prima la justicia social sobre la conservación (párrafo 67) de los edificios testigos del pasado.

3) USO DEL SUELO

Las dificultades de los primeros años de vida del barrio siguen vigentes hoy, falta de espacio libre, y errores de distribución funcionales.

  1.   a) Espacios verdes y trafico

La carencia se destaca claramente en la análisis del uso del suelo. Sabemos que la falta de espacio libre es la consecuencia de las decisiones urbanas planteadas desde las primeras construcciones de viviendas, ya que tienen como origen el deseo  de rentabilidad máximo de los inversores privados.

Así, de espacio verde, el único del Barrio del Oeste son los 50m².  Resulta evidente no se respeta un principio básico de la carta de ATENA (1942) en el cual se dice que los espacios libe no tienen como fine el embellecimiento sino permitir « actividades comunes » gracias a « instalaciones de uso colectivo) – párrafos 35, 36, y 37 en el Capitulo II Estado Actual de las ciudades : críticos y remedios.

Y también por las calles y la circulación, se nota que no hay  suficiente plazas de aparcamiento, y que resulta poco cómoda  la circulación de los vehículos ya que las calles son bastante estrechas.

Medidas alternativas para poner verde en el Barrio hubiera podido ser puestas en practicas. Por ejemplo respeto al párrafo 64 de Circulación  se pone como exigencia de bordear cauces de gran circulación (…) de vegetación. Y tampoco existen hoy, en las Avenidas Villamayor, de Italia, y la Calle Fray Luis de Granada.

 Así para seguir sobre las vías de circulación en el barrio, podemos destacar que todas las calles dentro del conjunto son muy estrechas. Por varias, tampoco son rectas y carecen de linea de fuga. Así que la circulación suele resultar difícil por dentro, o por lo menos los automovilistas tienen que adaptarse a la anchura y a la orientación, circulando con mucho menos velocidad cuando crucen el Barrio del Oeste por otra calle que no sea C/ Fray Luis de Granada.

  1.    b) Las funciones

Se solía esperar, por un barrio de esta época de los años 60-70 que el el uso del suelo sea con una repartición equilibrada entre espacios de servicios, de comercios y de lugares residenciales Pero en el Barrio del Oeste, no ha sido planteado así.

Primero, podemos destacar que el Barrio carece claramente de espacios de servicios, y los que hay son privados, pues costosos por los habitantes. Entre los espacios de servicios entra todo lo que concierne la atención a la persona. En un barrio de población mayor de edad como este, no tiene sentido que no haya ninguna zona de servicio publico de Salud. Para mejorar esta propuesta, diremos que el Barrio del Oeste es frontera de un hospital (de la Santísima Trinidad). Pero esto es una clínica privada, y tarda mas ir hasta la zona de los hospitales de la Ciudad. (Quinientos metros mas allá en el Paseo de las Carmelitas)

Y también es verdad que hacen falta espacios de sociabilidad públicos, como plazas o juegos, zonas deportivas; falta de equipamientos socioculturales… Por culpa de falta de espacio previsto, hoy la única solución seria destruir lo construido

Sabiendo que una buena parte de la población del Barrio son personas mayores de edad ,por la mayoría de las calles, debajo de los edificios solamente se ven aparcamientos privados.

Así que el uso del suelo, careciendo de uso de ocio, y de uso de servicios, esta restringido al uso residencial y comercial.

Muy residencial en su parte más interior, y mucho más comercial en las partes en la que se acerca de sus “fronteras” a las vías principales  (que sean norte- sur –oeste – este). En el centro del Barrio, hay muy pocas tiendas : por la mayoría de las calles, debajo de los edificios solamente se ven aparcamientos privados, garajes en muchos casos individuales. Como dato curioso, hay en el Barrio 487 puertas de garaje.

La concentración de los comercio entonces está más centrada  a lo largo de las vías de primer nivel del Barrio, y en los conjuntos de calles (plazas…).

Podemos subrayar que las oficinas u otros negocios, se encuentran de manera parecida, en todo el barrio. Pero por lo que concierne Bancos y Agencias de Seguridad, están todos asentados o largo de las vías de primer nivel del Barrio (y a menudo a la esquina cuando llega una calle de segundo nivel hasta la vía grande, por ejemplo en la Avenida Villamayor)

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